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28/04
2021

De locura a genialidad: El proceso artístico

Aristóteles dijo hace más de dos mil años que «no hay genio sin su punto de locura». Y ese vínculo entre locura y genialidad se ha convertido en una idea preeminente en nuestra cultura; una idea que, desde hace años, ha sido objeto de investigación y debate para psicólogos y científicos. Más concretamente, la figura del artista maldito se ha convertido en una idea de lo más romantizada y poderosa. O si no, fíjate en lo indisociable que es la producción artística de Vincent van Gogh de su ya más que conocida biografía. Al arrancarse la oreja, van Gogh se posicionó, de algún modo, como un genio que no fue capaz de lidiar con los tragos que la vida te hace pasar. O en el famoso pintor británico J. M. W. No es ningún secreto que Turner se ató al mástil de un barco durante una brutal tormenta marítima porque decía que quería vivir «emociones fuertes».

 

Estos ejemplos confirman la teoría de que los seres humanos a veces necesitan llevarse al límite para así poder ver el mundo con otros ojos. También los surrealistas quisieron investigar qué ocurría en el lado del cerebro que no está dedicado al pensamiento y a la racionalidad. En su camino hacia la innovación artística, quisieron sacar provecho de lo creativo del inconsciente. Salvador Dalí, Max Ernst, René Magritte y André Breton, representante del movimiento surrealista, bebieron mucho de los estudios de Sigmund Freud. Entendieron el psicoanálisis y las teorías del inconsciente como una herramienta para dar rienda suelta a la creatividad, y hasta valoraron la hipnosis como método para mantener a raya al cerebro racional. El pensamiento divergente, la imaginación y el no cerrarse mentalmente eran pilares clave del proceso artístico.

 

En cuanto la creatividad se despertaba, el tesón y la constancia convertían las ideas en hechos. La idea romántica del artista esperando a que la muse le inspirase ya no tiene ningún sentido — lo que hace falta ahora es aguante y perseverancia. Lo que hay es un ingrediente de riesgo y para activarlo los artistas necesitan tener la mentalidad de un aventurero. La artista conceptual y performer Marina Abramovic así lo confirma: «Si vamos a lo fácil, hacemos siempre lo mismo».

 

Correr riesgos implica también desafiar lo establecido e ir contra las normas ya asentadas, ya sea en la sociedad, en el arte o en los negocios. Mark Rothko estaba convencido de que «el arte es una aventura hacia lo desconocido que solo puede ser vivida por aquellos dispuestos a correr riesgos». El término avant-garde significa literalmente «línea de avance»; es decir, los que van delante. Echar mano de ese término para hablar de las innovaciones artísticas confirma que la genialidad, en el marco del proceso creativo, implica ser los primeros en hacer algo y, después, estar expuestos al posible ridículo, escarnio o algo mucho peor.

El paso de la locura a la genialidad se ve claramente en los impresionistas. Incorporaron una nueva forma de ver las cosas, de representar las experiencias, y plasmaron esas sensaciones en su arte; algo por lo que fueron muy criticados. Los trabajos de Monet, Renoir, Degas y Cezanne fueron rechazados en la exposición anual del Salón de París (que en el siglo XVII era el evento artístico de referencia a nivel mundial). Un crítico comparó la obra «Impresión, sol naciente» de Monet con un papel pintado, sentenció que estaba sin acabar, e hizo uso del término «impresionista» como si fuese algo peyorativo. Y entonces los artistas lo hicieron suyo, demostrando así su seguridad en sí mismos y su resiliencia.

 

Pero el proceso creativo y el paso de «locura» a genialidad no se reduce solo a los impresionistas. Podemos encontrar más ejemplos en todo el campo del arte, que incluye múltiples disciplinas artísticas: artes plásticas, arte contemporáneo, digital, artes escénicas y escultura. Artemisia Gentileschi, pintora del siglo XVI, les abrió la veda a las mujeres artistas. Superó muchas dificultades personales y desgracias, y en sus cartas se revela la seguridad que tenía en sí misma y su determinación para seguir con la vida que quería llevar. David Hockney, uno de los pintores más famosos del mundo, está siempre experimentando y tratando de adaptarse a las nuevas tecnologías, técnicas y materiales; lo más reciente ha sido con un iPad, pero antes también con sus collages hechos con polaroids durante la década de los setenta. En sus performance, Yoko Ono desechó la idea de que el arte tenía que ser algo tangible, que había de tener una corporeidad. Fue una pionera y una valiente en su disciplina. Y Giacometti, con sus obras, cambió nuestra idea de cómo representar el cuerpo humano en la escultura, que ahora se reconocen al instante en cualquier parte del mundo.

 

Son muchos los casos en los que locura y genialidad se den la mano. Todos conocemos ejemplos de importantes artistas a los que llamaron locos cuando rompieron con las reglas del arte y revolucionaron las ideas tradicionalmente aceptadas. Lo mismo ocurrió cuando Martin Miller manifestó su deseo de crear su propia ginebra. Le dijeron: «Tú estás loco, ¡pero venga!».

¡Esperamos que te haya gustado mucho el post de hoy! Si te perdiste el anterior, haz click aquí.

Nuestras Ginebras

Martin Miller’s Gin es ampliamente reconocida como la primera ginebra “super-premium” del mundo. Ha ganado regularmente más premios a la excelencia en las principales competiciones internacionales que cualquier otra ginebra en los últimos 15 años.

OriginalGinebra Martin Miller

Original

Destilación inglesa no convencional, separando los botánicos, mezclado con el agua más pura de Islandia.
¿Locura o Genialidad?
WestbourneGinebra Martin Miller

Westbourne

Apoyar la innovación y la coctelería con una ginebra
de sabor más intenso y mayor graduación.
¿Locura o Genialidad?
9 MoonsGinebra Martin Miller

9 Moons

Envejecer nuestra mejor ginebra en barricas de roble francés en el clima frío y seco de Islandia. ¿Locura o Genialidad?
SummerfulGinebra Martin Miller

Summerful

Añadir botánicos de veranos islandeses e ingleses a una premiada ginebra. ¿Locura o Genialidad?
WinterfulGinebra Martin Miller

Winterful

Añadir sabores de invierno ingleses
e islandeses a una ginebra con múltiples premios.
¿Locura o Genialidad?
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